Las horas pasan y ya es de noche, así que le subo al volumen para escuchar aquella canción de Sabina que me describe tan bien, y en ese instante suena mi celular, pero aquel ringtone me indica que no es cualquier persona, es mi mejor amiga, contesto y quedamos en vernos en su casa.
Me baño y me pongo unos jeans y una blusa, no demoro mucho en arreglarme, pues no suelo usar tanto maquillaje, pero una fuerza mística y misteriosa hace que me demore más de lo que había planeado, cojo mi bolso y salgo de casa.
El tráfico en Lima siempre está en mi contra.
Llego a su casa, ella está en su habitación con su hermana, mi plan para a pasar una noche tranquila viendo una que otra película de terror se ve arruinada al ver que ambas insisten en comprar unas cuantas cervezas, y al final lograron convencerme.
Compramos todo lo necesario para que nuestra noche no sea aburrida, cervezas, todo tipo de piqueos para saciar nuestra hambre, y aunque no es el primer sábado que la pasamos en su habitación escuchando música, bebiendo y hablando demasiado, siempre la paso bien con ella ya que somos como hermanas, y agradezco a todos los Dioses de que ella aun no consiga novio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario